Primero confirma si realmente tienes malware en tu sistema:
Esto previene que el malware se comunique con servidores externos o descargue más amenazas.
Windows 10/11 ya incluye un antivirus decente que puede eliminar muchas amenazas.
Malwarebytes es excelente para encontrar malware que los antivirus tradicionales pueden pasar por alto.
El malware a menudo modifica navegadores y se agrega al inicio de Windows.
Para navegadores (hazlo en todos los que uses):
Para programas de inicio:
Windows, navegadores, Java, Flash (si aún lo usas), y otros programas deben estar siempre actualizados. Las actualizaciones parchean vulnerabilidades que explotan los virus.
No uses una cuenta de administrador para el día a día. Crea una cuenta estándar para uso normal. Esto previene que el malware se instale sin tu permiso explícito.
Evita sitios de descargas piratas, cracks y keygens. Descarga software solo de sitios oficiales. Desconfía de "ofertas increíbles" y archivos adjuntos en emails sospechosos.
Haz backups periódicos de tus archivos importantes en un disco externo o servicio en la nube. En caso de infección grave, podrás formatear y restaurar sin perder datos valiosos.
Si después de seguir estos pasos el malware persiste, o si tienes ransomware que cifró tus archivos, necesitarás ayuda profesional. No intentes solucionarlo solo si no estás seguro.